martes, 14 de junio de 2011

Poner fin a las venas varicosas (várices)

Las venas varicosas pueden presentarse en cualquier parte, aunque con mayor frecuencia aparecen en las piernas y pies.  Se desarrollan a causa del debilitamiento de las válvulas de la vena, que ocasiona acumulación de sangre.  Los cambios que se producen en la presión de la vena alteran su forma y tamaño.
Las venas varicosas pueden ser muy notorias y, por lo general, se ven peor de lo que se sienten.  Este tipo de venas puede provocar una sensación de dolor o pesadez en las piernas; pero rara vez pueden las venas varicosas contribuir a una complicación grave, como un coágulo sanguíneo dentro de una vena.
Implementar cambios en el estilo de vida puede ayudar a disminuir las molestias de las venas varicosas.  Entre las alternativas están el evitar permanecer sentado o de pie durante períodos prolongados, mantenerse físicamente activo y, en caso necesario, perder peso.  Las medias de compresión que se adquieren libremente en el mercado sirven para ayudar a que la sangre no se acumule dentro de la vena.

Cuando las venas varicosas no responden a la implementación de cambios en el estilo de vida, la alternativa es recurrir a uno de varios procedimientos quirúrgicos.
Escleroterapia: El médico inyecta una sustancia química dentro de la vena varicosa para ocasionar irritación y cicatrización.  Podría ser necesario repetir el tratamiento varias veces hasta que la vena se selle y desaparezca de la vista.
Terapia con láser: Se dirigen descargas fuertes de luz hacia la vena, que lentamente se desvanece hasta desaparecer.  Este abordaje se utiliza sobre todo en las venas más pequeñas.
Ablación térmica endovenosa: Se utiliza calor, sea de láser o de ondas de radio, para lesionar la vena y cicatrizarla hasta que se selle.  La terapia se aplica mediante una sonda (catéter) pequeña que se introduce dentro de la vena.
Fleboextracción: Primero se sellan las venas varicosas largas y luego se las extrae a través de un corte en la piel. Anteriormente, los médicos utilizaban mucho este procedimiento, pero ahora se lo recomienda sobre todo cuando la ablación térmica endovenosa no es una alternativa factible.
Flebectomía ambulatoria: El médico hace varios cortes diminutos para extraer las venas que están cerca de la superficie de la piel.  Este procedimiento generalmente se realiza conjuntamente con ablación térmica endovenosa o con fleboextracción.
Cirugía endoscópica de la vena: Se hacen cortes pequeños en la piel y luego se ubica una cámara diminuta en el extremo de un tubo delgado (endoscopio) para introducirlo en la vena y desplazarlo por la misma.  La vena se sella mediante un dispositivo quirúrgico ubicado al extremo de la cámara y después se la extrae a través de los cortes pequeños.
La mayoría de estos procedimientos se realiza en forma ambulatoria.  Si bien son eficaces, es posible que las venas varicosas reaparezcan o que se requieran varios tratamientos.  Las compañías de seguro médico generalmente cubren el valor de aquel procedimiento realizado para aliviar el dolor, la hinchazón u otros síntomas problemáticos; pero la mayoría de pólizas no cubre los procedimientos que se realizan por razones estéticas.

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